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Esta historia os resultará familiar: los viajeros llegan con jet lag y tienen dificultades para comunicarse porque no compartís el mismo idioma. Quizás estés allí en persona para recibirlos o quizás estén siguiendo las instrucciones que les has dado para encontrar la llave que has dejado debajo del gnomo del jardín. Han recorrido un largo camino para llegar hasta tu alojamiento. ¿Has pensado con antelación en cómo hacer que este lugar tan lejos de su hogar les resulte más acogedor? ¡Muchos desde luego que sí lo habéis hecho! Y estamos deseando compartir vuestras magníficas ideas por todo el mundo.

La curiosidad y la paciencia son las madres de todas las ciencias

La apertura de miras e incluso las bromas pueden ayudarte a que la estancia de los viajeros internacionales vaya como la seda.

  • Mantén una mente abierta. Ten en cuenta que todos somos diferentes y que ninguno somos el ombligo del mundo. Imagina cómo te sentirías en otro país. Si ves cosas que no entiendes y crees que se deben a una diferencia cultural, pregunta y muestra interés por las costumbres de tus huéspedes. ¡A muchos les encanta hablar de ellas!—Michael, México
  • Normalmente, hablo con los huéspedes extranjeros sobre modales y comportamientos que no compartimos, comparamos estilos de expresión, proverbios y gestos, ¡y nos divertimos un montón!—Lisa, Alemania
  • Sé firme pero flexible y no te cabrees por nimiedades.—Kim & Jen, Noruega
  • Creo que es importante ser uno mismo y actuar de forma cercana al dar la bienvenida o conocer a los huéspedes, porque esto es la clave de una buena estancia tanto para los viajeros como para mí.—Mariann, Noruega
  • No tengas miedo de que se comuniquen en otra lengua. No suele suponer ningún problema y puede resultar muy divertido intentar entenderse cuando no se tiene un idioma común.—Michael, México

No hay nada más singular que el lenguaje visual

El contacto visual, los signos y los intentos de lograr comprenderse fomentan el entendimiento. Muchos anfitriones hablan otros idiomas para poder comunicarse con los huéspedes, pero hay un montón de formas de conectar con los viajeros incluso si solo hablas tu lengua materna.

  • Recibe a los huéspedes con una sonrisa y tendrás medio camino recorrido. Yo hablo inglés y español y eso me facilita mucho la vida, aunque tengo algunos problemillas con determinados acentos. En ese caso, recurro a Google Translate. La mayoría de mis huéspedes son extranjeros y hablan al menos uno de estos dos idiomas. También les encanta hablar conmigo en francés siempre que pueden.—Sylvie, República Dominicana
  • Me esfuerzo mucho por escribirlo todo bien y utilizar frases sencillas en los mensajes. A veces me cuesta y tiendo a usar abreviaturas. ¡Y no me quiero imaginar cómo traduce el traductor de Google las palabras mal escritas! Además, intento no dar por sentadas normas y prácticas culturales, y no es algo fácil. Si dejo instrucciones en la casa, utilizo iconos en vez de palabras. Google imágenes es mi mejor amigo en esta tarea. —Paul, Washington, EE. UU.
  • Sé saludar a los viajeros en un montón de idiomas: japonés, coreano, árabe, ruso, sueco, francés, alemán, hindi, thai, etc. Y, además, sé cantar en árabe y en urdu.  Cantar en el idioma de los viajeros crea un vínculo especial con ellos.—Huai-Dhawa, Canadá
  • Uso la app iTranslate, que graba lo que dices y lo traduce sin problemas a cualquier otro idioma.—Omri, Israel
  • Tengo un librito que ME ENCANTA y que me ha salvado varias veces. Se llama Point it y es un diccionario visual que te permite señalar objetos. —Priscilla, Brasil
  • ¡Sonreír, asentir y señalar! Decir «¡Ajá!» y sonreír más.  Además de esperar que esta lengua de signos improvisada que hemos creado entre nosotros funcione bien.—Sandra, Australia
  • Como buena herramienta de comunicación, no dejo de mejorar mi inglés. Saber otros idiomas o estar dispuestos a comunicarse con un montón de signos es EL requisito previo más importante para los huéspedes internacionales.—Angelina, Alemania

Una buena bienvenida se recuerda de por vida

La llegada de los huéspedes es tan importante que tenemos una categoría de Premio al anfitrión en todos los Airbnb Open dedicada a dar reconocimiento a los huéspedes que destacan en esto. Esas primeras impresiones borran del mapa la ansiedad y ayudan a los viajeros cansados a sentirse como en casa, incluso si su estancia es de solo una noche.

  • Cuando llegan los huéspedes, suelo tener material sobre São Paulo preparado, un mensaje personalizado y algo en su idioma.—Priscilla y Gabriel, Brasil
  • Uno de los mejores consejos que puedo dar a otros anfitriones es que vayan a recoger a los viajeros al aeropuerto y los lleven hasta el alojamiento. Es la mejor forma de crear un vínculo con el huésped antes de que llegue al alojamiento y les ayudará a sentirse más relajados porque saben que no se van a perder buscando la dirección. Otra ventaja de esto es que al ofrecer este servicio puedes sacarte un dinerillo extra si cobras el traslado. ¡Vamos que, sí o sí, resulta ventajoso!—Oomesh Kumarsingh, Mauricio
  • Mi hija hace un cartel de bienvenida en el idioma del viajero y en hawaiano con los nombres de los huéspedes. ¡Les gusta tanto que se hacen fotos con él!Momi, Hawaii, EE. UU.
  • Tengo una radio por Internet y cuando los huéspedes vienen de fuera, la sintonizo en una estación de su país y la dejo así para su llegada.—Beth, Arizona, EE. UU.
  • En la habitación de los huéspedes dejamos el libro When in Germany: Do as the Germans do, que ayuda con preguntas básicas como: ¿Cuánto tengo que esperar en el restaurante hasta que me den mesa?—Till & Jutta, Alemania

Las normas de la casa y la guía accesibles noches y día

Con unas normas de la casa claras evitarás malentendidos. Y si redactas una buena guía de tu ciudad, ayudarás a los viajeros a moverse como un habitante más. ¡Y ya si los tienes traducidos, lo bordarás!

  • Ve mejorando con el tiempo: Cada vez que tengas un huésped de otra nacionalidad, añade una página en tu guía en su idioma.—Michael, México
  • Me vienen muchos viajeros de China, y me gustan tanto como huéspedes que quiero animarlos a reservar mi alojamiento. Por eso encargué una traducción profesional de las normas y del manual de la casa al chino simplificado. Así saben exactamente lo que se espera de ellos y se sienten bienvenidos. También estoy reuniendo de forma progresiva una colección de manuales de instrucciones de electrodomésticos de cocina en varios idiomas—Louise, Australia

Los servicios y la información nos importan un montón

Es posible que a los huéspedes les cueste saber cómo desplazarse, conectarse o saber dónde conseguir artículos de aseo que se les hayan perdido u olvidado. Toma buena nota de los consejos de otros anfitriones que saben bien cómo allanar el camino para una estancia de diez:

  • Ten adaptadores universales disponibles (les vienen de lujo)Alfred, España
  • Configura todos los dispositivos electrónicos en tu idioma y deja guías impresas en inglés de la mayoría de los electrodomésticos y dispositivos básicos del alojamiento (Internet, cocina, agua caliente, llaves, basura…) en algún lugar accesible. Evita escribir mucho texto y procura que la redacción sea esquemática. ¡También puedes traducirlas!Aaron, México
  • ¡Ten una buena conexión Wifi! Esto es muy importante si recibes huéspedes de fuera de Europa. De hecho, muchos de sus teléfonos no pueden acceder a la red francesa y solo funcionan con Wifi. En comparación con otros países en los que hay Wifi en todas partes, en Francia es un bien un tanto escaso y a veces comunicarse puede resultar una pesadilla para los viajeros.Emmeline, Francia
  • Si nos vienen huéspedes de EE. UU., cambiamos el termostato a Fahrenheit. También ponemos en la tele algún programa que pueda gustarles. En su habitación y en el baño dejamos adaptadores de enchufes. Y les explicamos cómo funcionan las persianas alemanas.Till & Jutta, Alemania
  • Intento adaptarme a las costumbres de mis huéspedes. A los americanos les gusta dormir con muchas almohadas, así que pongo unas cuantas extra en el armario. Y hago lo mismo con las toallas. Los alemanes suelen usar sábanas y edredones independientes aunque duerman en la misma cama.  Así que tengo ropa de cama extra en el armario.  He comprado una cafetera italiana porque a los italianos, e incluso a los españoles, le gusta más que mi cafetera eléctrica.

Además, dejo siempre un aperitivo en la nevera, huevos y jamón para los americanos y un poco de pan con mantequilla para los europeos. Y, según el pie con el que me levante, una cerveza de la zona o un ron.—Sylvie, República Dominicana.

  • Lo que más recomiendo es que se cambie el audio de la tele a inglés para que la escuchen en ese idioma si el contenido original estaba en inglés, por ejemplo en películas o series.—Marc, España
  • Tengo la mayoría de las cosas que suelen olvidarse o que las líneas aéreas retiran de los equipajes de mano: cargadores, cables, champú y otros productos líquidos. Cuando alguien te pregunta: «¿Tienes idea de dónde puedo encontrar un cable para conectar este aparato» y ves por su expresión que está esperando que le mandes a alguna tienda lejana, me encanta poder contestarle «Sí, aquí en este cajón».—Helga, Francia
  • Ofrécete a instalar las aplicaciones de Uber y Lyft en los teléfonos de los huéspedes, y explícales para qué sirven.—Nina, California, EE. UU.
  • Suelo dejar algo para picar en la habitación, cepillos y pasta de dientes, jabón, cargadores para móvil, espuma de afeitar y cuchillas, palillos, algunos caramelos para la tos, tiritas, discos de algodón, antigripales y antiácidos (;  Cómics, un cubo de Rubik, puzles, unos cuantos caramelos y todo tipo de bebidas: varias clases de tés, mate, cacao y preparado para hacer limonada (normal y sin azúcar)… Y por supuesto un par de botellas de agua (; y un mapa.—Anastasia, Nevada, EE. UU.
  • Mi consejo para los huéspedes: dejo una nota de bienvenida en la que explico que el agua de Viena es potable y de gran calidad. Incluso hay un folleto informativo del ayuntamiento de Viena que lo explica y que he descubierto hace muy poco. Desde entonces, reciclo muy pocas botellas de agua.—Monika y Elisabeth, Austria

Lo local es brutal

Comparte los mejores consejos sobre tu ciudad y que no te dé vergüenza presumir un poco. Los viajeros internacionales son grandes huéspedes porque normalmente los aspectos del día a día de una ciudad les interesan y sirven de inspiración.  

  • Debes mantener una mente abierta y animarlos a descubrir la forma de vida francesa. No vistas tu alojamiento igual que los hoteles internacionales con «estándares internacionales»… Ayudarlos a crear recuerdos, darles ideas y permitirles descubrir lo que hace que Francia sea un espejo en el que fijarse por su estilo de vida es, en mi opinión, otra forma más de hacer que les guste el país y de que se sientan como en casa.—Olivier, Francia
  • Ofréceles una botella de buen vino francés. ¡Para algo han venido hasta Francia!—Nathalie y Giles, Francia
  • Mi idea es dejar un desayuno local para los huéspedes con estancias superiores a 3 días. Como estoy en Bahia, Brasil, suelo dejar frutas, tapioca o tortitas y algún té local porque a mí me encanta probar la comida de la tierra allá donde voy. Creo que es muy buena idea para ganarse la confianza de la gente y que los viajeros elijan tu alojamiento.—Josie, Brasil
  • Siempre pregunto a mis huéspedes cuál es su color favorito y regalo un lei hawaiano de ese color a las mujeres… Se lo envío con una nota en su idioma dándoles la bienvenida.—Momi, Hawái, EE. UU.
  • Les suelo dejar los típicos dulces de chocolate para niños… Si la estancia es larga, les hago un tour por la ciudad y los llevo a los restaurantes locales e internacionales que no encontrarían por su cuenta. También dejo postales de Nashville con el sello ya puesto y con una nota para su madre.—Amy, Tennessee, EE. UU.

Así que parece que hay consenso: queda claro que una actitud curiosa y dispuesta es la clave para sortear las diferencias y que el sentido del humor puede convertir los retos inesperados en oportunidades para crear vínculos humanos. ¿Cuáles son tus mejores consejos? Aporta tu opinión al debate en el Centro de la comunidad.