English中文Deutsch FrançaisItaliano日本語한국어Portuguêsру́сскийNederlands

Desde Airbnb, nos enorgullece colaborar con Welcome.Us, una organización sin ánimo de lucro que promueve los vínculos entre Estados Unidos y los inmigrantes que tanto han ayudado al crecimiento de este país. Juntos, queremos celebrar la diversidad de nuestra comunidad internacional. Más información en: www.iamanimmigrant.com.

«Si abres un negocio en Alemania y las cosas te van mal, quedas marcado para siempre con ese estigma», nos explica Hans Penz. Hans es anfitrión de Airbnb en Staten Island (Nueva York). «Sin embargo, en América no existe ese miedo al fracaso: si te lanzas a por una oportunidad y no funciona, puedes volver a intentarlo. Un panadero puede reciclarse y convertirse en electricista y después en pintor. La gente no te culpa eternamente por tus errores. Es más fácil seguir adelante y alcanzar tus metas: por eso decidimos venirnos a vivir aquí».

Hans y su mujer, Sandra, se mudaron a Staten Island hace tres años. Sandra es ingeniera y trabaja para la industria automovilística; Hans tiene una pastelería, Keksies, especializada en dulces alemanes y austriacos, donde vende delicias artesanales como pasteles de manzana, tartas selva negra o estrellas de canela.

HansBakery

«Vimos anunciado un apartamento con un precio bastante asequible en Staten Island, con vistas a la Estatua de la Libertad y el One World Trade Center, muy cerca del ferry y de la playa. Merecía demasiado la pena como para no visitarlo», explica Hans. «En cuanto entramos, nos enamoramos de él».

La pareja ya había disfrutado mucho de sus estancias con Airbnb cuando viajaba, así que abrir las puertas de su hogar a los huéspedes no fue una decisión difícil. «Cuando nos hospedamos con Airbnb, nos dimos cuenta de que no es solo una opción para alojarse más barata, sencilla y cómoda que un hotel: es una alternativa que te permite conocer a gente de la ciudad y descubrirla desde su punto de vista. Todos nuestros anfitriones fueron increíbles, nos sentimos acogidos desde el primer momento. Después de nuestra experiencia, pensamos que esto de hospedar no se nos daría mal».

Hans y Sandra invierten la mayor parte de los ingresos que obtienen con sus reservas en la pastelería. «¡Airbnb es como una incubadora de empresas para pequeños negocios!», afirma. «Puedo promocionar la pastelería un poco mejor, comprar equipamiento nuevo y, en general, dedicar más dinero a ella. Sería imposible expandir mi negocio a esta velocidad sin la ayuda que nos proporciona Airbnb».

HansPorch

Más allá de los beneficios económicos, Hans y Sandra disfrutan de hospedar porque, como él dice, «conoces a mucha gente que se parece a ti en distintos aspectos: algunos comparten nuestra pasión por la comida, otros trabajan en la industria automovilística, como Sandra… La gente decide quedarse en nuestra casa porque se identifica con nosotros de algún modo, así que se establece un vínculo casi inmediato. Son como amigos a los que conocemos en persona por primera vez. Entablar relaciones nuevas con gente de todo el mundo es el principal motivo por el que seguimos siendo anfitriones».

Hans también siente un vínculo especial con Estados Unidos y su trabajo allí. «Tanto Sandra como yo tenemos parientes que rehicieron su vida aquí y abrieron sus propios negocios», nos cuenta. «Mi tío abuelo llegó a Ellis Island y montó una ferretería en Nueva Jersey. Por desgracia, falleció hace tiempo y no tuve la oportunidad de conocerlo, pero sigo sintiendo esa conexión con él porque, en cierto modo, estoy siguiendo sus pasos».

«Es todo un honor continuar con el legado de nuestras familias».