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Es posible que tengas la idea de que la Navidad es una época para pasar en familia, con el ajetreo que ello conlleva, pero ¿sabías que también son unas fechas en las que la gente viaja mucho? La última semana del año es la de más demanda para muchos de los anfitriones de Airbnb, tanto es así que esperamos recibir el doble de reservas de alojamientos que un día como hoy. De hecho, solo en la Nochevieja pasada tres millones de personas se alojaron con Airbnb.

Lee estos consejos para asegurarte de que exprimes al máximo este momento, ya que esta época pone a tu disposición varias oportunidades para atraer la atención de los viajeros y deleitarlos con tu espíritu navideño. Aquí tienes algunas ideas para transformar la época de las felicitaciones en la época de las reservas.

Súbete al tren de la Navidad

Aunque algunas personas prefieren celebrar las fiestas en familia y disfrutar de los amigos de toda la vida, pasar todos los días en casa no siempre es la mejor opción. La Nochevieja es un buen ejemplo de una noche en la que tanto viajeros como habitantes locales buscan algo divertido que hacer para recibir al nuevo año, y normalmente encuentran opciones muy limitadas o con un precio desorbitado. ¿Cómo podrías conseguir que tu experiencia fuese la excepción a esta norma?

Si te anticipas a los acontecimientos y pones más fechas a disposición de las personas que viajan por Navidad, las ayudarás a sentirse seguras de que pasarán estos días especiales en buena compañía. Y aumentarás tus posibilidades de recibir reservas, ya que es posible que otros anfitriones estén de vacaciones.

Además, es importante que veas los «festivos de invierno» con perspectiva: por ejemplo, tenemos a la vuelta de la esquina el Día de San Valentín, y esa es otra fecha en la que los viajeros suelen buscar actividades especiales, diferentes de las comidas copiosas con barra libre típicas de la Navidad. Aquí tienes una breve lista de los festivos en varias regiones del mundo, para que puedas empezar a darle al coco:

Hanukkah: de la noche del 2 a la noche del 10 de diciembre

Día de la Constitución: 6 de diciembre

Solsticio de invierno: 21 de diciembre

Día de Santa Lucía: 13 de diciembre

Nochebuena: 24 de diciembre

Navidad: 25 de diciembre

Kwanzaa: del 26 de diciembre al 1 de enero

Nochevieja: 31 de diciembre

Año Nuevo: 1 de enero

Día de Reyes: 6 de enero

Martes de Carnaval: 5 de marzo

Día de San Valentín: 14 de febrero

Año Nuevo Lunar: 5 de febrero

Déjate invadir por el espíritu de las fiestas

El invierno tiene una forma especial de transformar los lugares: con poco, un pueblo apagado se llena de animación y luz y un mercadillo local se convierte en el punto de interés para comprar regalos artesanos. Tienes una oportunidad perfecta para compartir lugares de interés e historias exclusivas de esta temporada. Si vas a preparar una comida, puedes incluir platos tradicionales de estas fechas. También puede ser buena idea hacer alguna manualidad navideña, incluso puedes modificar un poco el título de la experiencia para adaptarlo a esta época o añadir una descripción específica para incluir los cambios que vas a introducir por las fiestas.

Por ejemplo: Danijela ofrece una edición navideña de su experiencia de fotografía, que incluye degustar un vaso de vino caliente y hacer fotografías temáticas de Navidad y Petra tiene preparada una edición especial de su ruta a pie  para conocer los mercados de Navidad de Budapest.

Si no te basta con un pequeño cambio, puedes plantearte preparar una experiencia exclusiva para Navidad, como Ian, que se lleva a los viajeros de ruta de compras navideñas por Montreal o Deborah y Fiamma, que preparan una auténtica fiesta italiana de Navidad con un menú típico de cuatro platos.

Recuerda que las tradiciones navideñas son algunas de las más valiosas, fascinantes y multiculturales que tenemos. No hay mejor forma de conseguir que los viajeros se sientan como en casa.

Prepárate para las inclemencias climáticas

El tiempo en Navidad suele ser impredecible, pero con un poco de planificación, podrás seguir ofreciendo tu experiencia sin ningún problema.

Por ejemplo, si vas a pasar mucho tiempo en el exterior, planifica varias pausas para tomar algo caliente. Además, llévate guantes, bufandas o alguna prenda de ropa extra para ayudar a los asistentes a entrar en calor si fuera necesario. Recuerda que las circunstancias inesperadas son una oportunidad para demostrar lo bien que te adaptas y tu compromiso con que los viajeros se sientan cómodos.

No te olvides de actualizar la descripción de tu experiencia para reflejar los detalles que vas a incluir durante estas fiestas. Así los viajeros tendrán claro que has pensado en todo para que se sientan cómodos.

El momento más difícil que he vivido fue una experiencia que organicé un día que hizo muchísimo frío. De hecho, ¡hubo una tormenta de hielo! Como mi experiencia transcurre principalmente al aire libre, elegí varias cafeterías en el camino y encontré varios sitios muy acogedores donde poder entrar en calor. ¡Aguantaron como campeones! Aprendí que, cuando estás expuesto a la intemperie, tienes que ser flexible y ajustar tu recorrido en consecuencia, incluso si tenías una idea inicial perfectamente planificada.

—Jess, anfitriona de fotografía en Toronto

El cambio de estación trae muchos otros cambios asociados: hacer el cambio de armario, planificar el horario según las horas de luz, usar ropa impermeable para la nieve y la lluvia o ponerte varias capas para el frío, según donde vivas. Esperamos que estos consejos te sirvan para coger ideas para modificar un poco tu experiencia y adaptarla a la recién estrenada temporada invernal.