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Os pedimos que nos contarais qué servicios suelen valorar más vuestros huéspedes y ¡las respuestas nos han dado ganas de pasar una noche en vuestro alojamiento! Por si os puede la curiosidad, aquí tenéis una pequeña muestra de lo que hemos aprendido gracias a vuestras propuestas. Si queréis leer otras ideas originales o compartir alguna nueva, podéis participar en la conversación a través del Centro de la comunidad.

Una selección de productos de la zona puede ser tu mejor carta de presentación

Una de las grandes ventajas de viajar es que te permite descubrir los sabores, olores, sonidos y paisajes característicos de cada lugar que visitas. Estos anfitriones han descubierto que no hace falta ir muy lejos para dar con la forma perfecta de deleitar a sus huéspedes.

  • «Siempre les dejo alguna especialidad local para desayunar. Voy cambiando de productos en función de la estación: miel de abeto producida en la montaña, queso de las granjas cercanas, zumo recién exprimido, fruta de temporada de la zona…». Claudia (Selva Negra, Alemania)
  • «Vivo en Portland, Oregón, así que me gusta hacer que se sientan parte de la ciudad: trato de ofrecerles una experiencia lo más genuina posible en todos los aspectos. ¡Ese es precisamente el espíritu de Airbnb! Decidí decorar mi casa con un estilo moderno de mediados del siglo pasado, muy típico de esta zona. Además, siempre les dejo bebidas artesanales producidas aquí, flores de mi jardín, libros sobre la ciudad, aperitivos orgánicos y un periódico local, The Oregonian, que llega a casa a diario. También intento comprar revistas de por aquí. Y, por supuesto, un poco del maravilloso café de Portland y la mejor leche cremosa del mundo para acompañarlo». Lisa (Portland, Oregón, EE. UU.)

Cuando la comodidad es lo primero

Un bote de protector solar para tumbarse sin preocupaciones en las playas de Sídney, un par de tapones para los oídos para poder conciliar el sueño en Picadilly Circus… A veces, los detalles más sencillos son los más útiles y pueden evitar muchas frustraciones a los huéspedes. Adelántate a sus necesidades dejando un kit de primeros auxilios, un adaptador de corriente o un secador de pelo.

  • «Hay algo muy sencillo, pero que siempre triunfa: un carrito antiguo lleno de cojines con el que los más pequeños puedan jugar». Chantal (Dinan, Francia)
  • «Todo lo necesario para disfrutar de un día de playa: sillas plegables, una sombrilla, un pareo, unas palas, una baraja de cartas, una nevera portátil, juguetes para los niños y un balón de fútbol. Ah, y, por supuesto, lo que haga falta para mantener a los mosquitos bien lejos, como repelente, velas de citronela o insecticida». Danielle (Río de Janeiro, Brasil)
  • «Hay un minimercado en el primer piso del edificio en el que se encuentra mi apartamento. Tienen servicio a domicilio, toda una ventaja para muchos huéspedes que no tienen que salir lejos a comprar leche o frutas o cualquier otra cosa que puedan necesitar. Así me lo expresan personalmente: es de lo más cómodo». Fernando (Bogotá, Colombia)

Un toque de creatividad puede resultar irresistible

Algunos servicios son tan originales que pueden convertir la estancia de los viajeros en una experiencia inolvidable. Por lo que nos habéis contado, a los huéspedes les fascinan vuestros suelos radiantes, vuestros sillones de masaje y vuestras adorables mascotas, pero hay un montón de ejemplos curiosos:

  • «En abril, se me ocurrió la idea de hacer un intercambio de libros con los viajeros. Yo les regalo un libro en inglés, francés o alemán y ellos tienen la opción de hacer lo mismo, si les apetece. Poco a poco, estoy consiguiendo crear una pequeña biblioteca en casa para que mis futuros huéspedes puedan disfrutar de ella». Giorgio (Palermo, Italia)
  • «El 90 % de los huéspedes que se quedan en mi casa del árbol utilizan la cama-hamaca. Podrían usar la de toda la vida, pero nunca lo hacen». Mike (Bend, Oregón, EE. UU.)
  • «Aunque no es estrictamente un servicio, las paredes de la casa les fascinan. Soy pintora y escultora, así que tengo obras mías y de mis amigos por todas partes. Cuando los huéspedes empiezan a curiosear, les invito a hacer un pequeño recorrido por toda la casa y les explico las historias detrás de cada creación y su autor. Solemos acabar la visita compartiendo algo de beber en la terraza». Blandine (Le Mans, Francia)

La amabilidad no tiene precio

A veces, mostrar tu personalidad a través de pequeños gestos es lo que de verdad marca la diferencia. Si hay un servicio especial, sin duda es este. No nos extraña que los viajeros estén encantados con la repostería de Carolina, de Barcelona: ¡sus galletas de avena tienen una pinta estupenda!

  • «Solemos dejar una tarjeta a los huéspedes con un mensaje personal y la verdad es que les encanta. El diseño es de un grupo de jóvenes artistas y gira en torno a algo que nos fascina: nuestra ciudad». Priscilla y Gabriel (São Paulo, Brasil)                         
  • «Mis huéspedes disfrutan muchísimo del balcón y de la máquina de café que tenemos a su disposición. También suelen darnos las gracias por el pequeño pack de bienvenida que les dejamos: agua, dulces y unas galletas». Francisco (Florencia, Italia)
  • «Les dejo unos albornoces blancos bien cómodos para que puedan usarlos al salir del spa o simplemente para andar por casa». Linda (La Quinta, California, EE. UU.)

La creatividad y la generosidad de nuestra comunidad de anfitriones nunca dejan de sorprendernos. Aunque tengáis un espacio de lo más modesto, hay muchísimas formas de ofrecer algo distinto a vuestros huéspedes y abrir vuestro vecindario al mundo. O en palabras de Carolina, de Barcelona: «Yo no les ofrezco lujo: les brindo que vivan la misma experiencia que me regalan a mí el barrio y la ciudad».