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Las experiencias de Airbnb forman parte de un ecosistema de viajes más amplio, por lo que es natural que se ralenticen al finalizar la temporada alta. Con un poco de creatividad y planificación, la temporada baja puede ofrecerte oportunidades para experimentar, crecer y mejorar más de lo que imaginas.

Te revelamos algunos métodos que utilizan otros anfitriones para mantener sus experiencias vivas todo el año.

Recibe los cambios de temporada con los brazos abiertos

Realizar unos pocos ajustes en la página de tu experiencia puede ser muy útil para despertar el interés de posibles viajeros durante todo el año. Lo más probable es que las personas que viajan fuera de temporada se hayan informado y no tengan problema en hacer frente a un clima frío, húmedo o nevado. ¡Haz que las experiencias al aire libre fuera de temporada sean toda una aventura o destaca los motivos por los que tu experiencia de interior es una gran alternativa!

Estos son algunos métodos que utilizan los anfitriones con experiencia para sacar el máximo partido a los cambios de temporada:

Tania y Silvia muestran a sus viajeros divirtiéndose durante su recorrido a pie… pese a la lluvia.

  1. Actualiza las fotos de la experiencia

Si un viajero de invierno visita la página de tu experiencia y ve fotos y una descripción que remarcan los días cálidos de verano, puede llevarse al instante la impresión de que no es el momento óptimo para reservarla. Valora la posibilidad de añadir fotos en las que los viajeros aparezcan disfrutando de tu experiencia en distintos momentos del año. Destaca entre los resultados de búsqueda con una foto de portada que refleje la estación actual.

  1. Revisa la descripción

Incluso una frase corta que indique que tu experiencia será divertida tanto si llueve como si hace sol puede tener un gran efecto. Ve un paso más lejos y actualiza tu descripción para indicar cómo puede afectar el tiempo a tu experiencia (¡sin cancelarla!). Mantén un tono positivo en la descripción de tu experiencia. Por ejemplo, puedes decir: «Para resguardarnos, entraremos en varias tiendas recónditas (y calentitas) y tomaremos chocolate caliente o café con leche en una cafetería.”

Muchos anfitriones detectan que, cuando informan y preparan a los viajeros, estos ya se consideran atendidos cuando empieza la experiencia. ¡También sirve para que los usuarios se sientan más seguros y predispuestos a reservar!

  1. Propón la experiencia como regalo

Si la temporada baja cae a finales de año, anima a los posibles viajeros a reserva la experiencia como regalo para un ser querido. Explica por qué es una buena idea en la descripción de tu página.

Una experiencia que va contra viento y marea

Angie es anfitriona en Portland, donde a menudo llueve y hace fresco, y es toda una experta en el arte de conseguir que los viajeros se sientan preparados y atendidos:

Lo afronto como si el tiempo fuera parte de la experiencia. Si hubiera que depender del tiempo, en el noroeste americano nadie haría nada nunca. En otoño e invierno ofrezco té caliente y en primavera y verano, agua con gas. También llevo chubasqueros y estoy pensando en proporcionar bolsitas calientamanos. Lo indico todo en las notas de la página de mi experiencia. – Angie F., anfitriona de experiencias en Portland

Unos pequeños ajustes en la logística de tu experiencia pueden hacer que pase de ser «de temporada» a celebrarse haga el tiempo que haga. Plantéate estas ideas de lo más útiles:

  1. Reducir el tiempo de desplazamiento de los viajeros hasta el lugar de tu experiencia también puede influir en las reservas. Valora la posibilidad de situar tu punto de encuentro en un lugar céntrico y resguardado.
  2. Si los viajeros pasan tiempo al aire libre, por ejemplo, durante un recorrido a pie por el centro de la ciudad, quizá sería buena idea añadir alguna «parada técnica» adicional en sitios acogedores. Puede que incluso encuentres algo interesante en una de tus nuevas paradas y acabes añadiendo un valor adicional inesperado a tu experiencia.
  3. O tal vez quieras reducir el número de pausas y buscar formas de pasar más tiempo a cubierto.  

Como mi experiencia transcurre principalmente al aire libre, añadí varias cafeterías a la ruta y busqué lugares cálidos para asegurarme de que los viajeros estuvieran a gusto. ¡Aguantaron como campeones! Me he dado cuenta de que, cuando se trata de la naturaleza, hay que ser flexible y ajustar el recorrido en consecuencia, incluso si la idea inicial estaba perfectamente planificada. – Jess, anfitriona de experiencias en Toronto

Desarrolla tu experiencia

Tanto si es la primera vez que ofreces tu experiencia en esta época del año como si ya tienes tablas, dedicar algo de tiempo a experimentar con tu calendario o con los precios puede ayudarte a aumentar tus reservas durante la temporada baja. Aquí tienes algunas ideas que puedes tener en cuenta:

  1. Puedes probar a ofrecer tu experiencia en diferentes días y horas de la semana para descubrir qué funciona mejor en esta época del año.
  2. ¡Ten en cuenta las vacaciones y los días festivos! Es posible que te interese ofrecer más fechas cuando la gente viaja a tu ciudad para pasar las vacaciones.
  3. Si necesitas dar un empujón a tus reservas, muchos anfitriones han comprobado que bajar el precio, aunque sea poco, puede suponer una gran diferencia.
  4. Si quieres mantener el mismo precio, tal vez te interese aumentar el valor percibido de tu experiencia añadiendo a tu oferta actual algo especial y de temporada. Puede ser un detalle tan sencillo como un café calentito.

Diseña una nueva experiencia

Piensa en el modo de utilizar el tiempo, la estacionalidad y las vacaciones a tu favor. Si organizas una experiencia en bicicleta o a pie, valora la opción de reflejar la particularidad de cada estación. Por ejemplo, si estás en Norteamérica, puedes añadir lugares que presenten los cambios en el color de las hojas en noviembre o ubicaciones con decoración de Navidad en diciembre.  

El cambio de temporada puede ser un buen momento para poner a prueba una nueva experiencia. Estas son algunas de las preguntas que debes hacerte antes de enviarnos una nueva experiencia:

  1. ¿Qué caracteriza a tu ciudad en los meses de temporada baja?

Los restaurantes y bares locales pueden proponer platos, bebidas o especialidades diferentes en los meses de invierno. También puede haber actividades al aire libre que solo estén disponibles en esa época del año y algunas zonas de tu ciudad pueden ser más fáciles de presentar, como las áreas comerciales durante las vacaciones o los barrios decorados de cara a la Navidad.

  1. ¿Qué les gusta hacer a los locales?

¿Qué soléis hacer tus amigos y tú en esta época del año? Tal vez visites galerías de arte, museos, cervecerías o salgas a comer fuera más a menudo. Estas actividades pueden servirte para inspirar una nueva experiencia de interior. Aquí tienes algunas categorías en las que hemos detectado más reservas de residentes:

  • Experiencias relacionadas con la música, como clases, jam sessions o conciertos
  • Experiencias centradas en el arte, pintura alternativa, manualidades o talleres de escritura
  • Experiencias dedicadas al bienestar, como entrenamientos, meditación o paseos por la naturaleza
  • Experiencias relativas a la alimentación, como clases de cocina, catas de quesos y vinos o rutas gastronómicas

Para muchos anfitriones, una temporada tranquila ofrece tiempo libre para preparar la próxima época de reservas. Valora la opción de aprovechar este tiempo de inactividad para planear nuevas experiencias de cara a los próximos meses, desarrollar relaciones que puedan convertirse en colaboraciones rentables o incluso encargarte de poner al día el tedioso papeleo.

Hagas lo que hagas, diviértete. Este anfitrión veterano lo resume bien:

Considera las temporadas tranquilas como oportunidades para experimentar, por ejemplo, para añadir elementos de interior a tu experiencia, ajustar el precio (no necesariamente bajarlo), etc. Piensa en qué puedes cambiar que anime a la gente a reservar a pesar del frío. Uno de los periodos en los que recibí más reservas (la demanda superaba la oferta) fue la semana de Navidad. A menudo tiene poco que ver con la temporada en sí. Anthony D., anfitrión de experiencias en Londres