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Cuando prepares el itinerario de tu experiencia, es fundamental que lo detalles con claridad para que los participantes se hagan una idea de cómo va a transcurrir la actividad.  

En la sección Qué harás debes (1) explicar con precisión cómo se desarrollará la experiencia y (2) dejar claro a los asistentes de qué forma van a participar o interactuar durante la actividad. 

A continuación, te contamos los errores más comunes que debes evitar y las buenas prácticas que te recomendamos seguir:

Errores comunes

Crear un itinerario impreciso y genérico

Aquí tienes un ejemplo de lo que debes evitar: 

«Te enseñaré a preparar cócteles desde tu propia cocina utilizando técnicas y utensilios sencillos e ingredientes comunes que no te costará encontrar en tu supermercado o tienda local».

¿Qué problema hay en este ejemplo?

En este itinerario no se especifica qué tipo de cócteles van a preparar los participantes ni cuáles son las distintas partes en las que se divide la experiencia.

Esta versión sería más adecuada:

«Te enseñaré a preparar margaritas picantes con mezcal desde tu propia cocina utilizando técnicas y utensilios sencillos e ingredientes comunes que no te costará encontrar en tu supermercado o tienda local.

En primer lugar, hablaremos un poco de la historia del mezcal y de la región mexicana de Oaxaca. Luego elaboraremos los cócteles juntos, paso a paso. Cuando terminemos, te daré instrucciones detalladas para que puedas sorprender a tus amigos en tu próxima fiesta».

 

Dar a los participantes la opción de elegir entre distintas actividades

Por ejemplo, debes evitar itinerarios como este:

 

    • «En función de lo que los participantes prefieran, iremos a hacer senderismo, a pasear o a montar en bicicleta, o bien prepararé una combinación de las tres actividades». 
  • «Las opciones son las siguientes: (1) excursión a una cascada, (2) calas ocultas y recorrido histórico a pie por el pueblo o (3) recorrido en bicicleta por la zona de una presa histórica».

 

Cada experiencia debe centrarse en un solo tipo de actividad o temática en lugar de ofrecer múltiples opciones de planes que no guarden relación entre sí. Los participantes deben tener una idea clara de cómo será tu experiencia cuando la reserven; proponerles varias opciones únicamente genera incertidumbre.  

En los ejemplos anteriores, el itinerario da a la gente la posibilidad de elegir entre actividades que no están relacionadas en absoluto, como el senderismo y el ciclismo. 

Aunque puede ser buena idea adaptar la experiencia en cierta medida a las preferencias específicas del grupo (por ejemplo, en función de las habilidades de los participantes o del equipo del que dispongan), debe centrarse en una única temática o actividad que esté definida con claridad.

 

Dejar el itinerario a elección del participante

Te recomendamos que evites ejemplos como este:

«¡Vamos a cocinar! Utilizaremos ingredientes sencillos y te daré indicaciones paso a paso para que prepares una comida perfecta. Solo tienes que decirme qué te gustaría cocinar ¡y te enseñaré a elaborar un plato para chuparse los dedos!».

Es mejor ceñirse a una sola actividad o temática y tener un plan claro y conciso. Los participantes quieren tener la seguridad de que el anfitrión es capaz de plantear una experiencia bien pensada y organizada. 

No dejes que sean los asistentes quienes decidan el itinerario por completo, porque es fácil que en una sesión participe gente con distintos intereses. Además, quienes se apunten a tu experiencia deben tener claro cómo se va a desarrollar.  

En el ejemplo anterior, el itinerario es excesivamente abierto y se deja demasiado a elección de los participantes. 

Buenas prácticas

Describe tu itinerario con claridad de principio a fin

Aquí puedes ver un buen ejemplo: airbnb.com/experiences/1691219 

«Comenzaré hablando de mi historia, mi experiencia personal y mi afición por las plantas. A continuación, te contaré cuáles son los pasos que se deben seguir para multiplicar las plantas de interior, aunque no hablaremos de las comestibles ni de jardinería de exteriores. 

Te iré mostrando y explicando distintos tipos de plantas, como ficus, monsteras, suculentas o cactus, y te enseñaré cuál es la mejor forma de podarlas. Después hablaremos de cuáles son las macetas más adecuadas para cada una, de cuánto hay que regarlas y de la frecuencia con la que hay que cambiar el agua. 

También te contaré cómo trasplantarlas a la tierra cuando crecen las raíces. Por último, haremos una sesión de preguntas y respuestas para tratar cualquier tema que no se haya mencionado durante la clase».

Puede resultar útil contar la experiencia como si fuera una historia para explicar con detalle qué harán los participantes desde el principio hasta el final. En el ejemplo anterior, se describen con claridad el comienzo, el nudo y el desenlace, de forma que los participantes pueden imaginarse perfectamente lo que van a hacer. Recuerda que no hay una sola forma correcta de escribir un itinerario. Aquí puedes ver un buen ejemplo, ya que se utiliza una estructura dividida en viñetas en lugar de párrafos, que es un formato más tradicional.

 

Centra tu experiencia en una sola temática o actividad

Este es un excelente ejemplo: airbnb.com/experiences/1654079 

«Cuento historias e interpreto mis propias composiciones para guitarra, acompañada de voces jazzísticas. Mi música es indie-folk con un toque de blues. Además, doy la posibilidad de que los participantes me hagáis cualquier pregunta que tengáis sobre música, creatividad o la vida en Islandia. Después de 7 años trabajando como guía turística, soy experta en llevar a la gente a un viaje en el que conecto la música y mi propia vida con la cultura islandesa y sus peculiares tradiciones locales. 

Cambiaré el programa todos los meses, por lo que podrás volver a disfrutar de esta experiencia con música e historias nuevas.

ABRIL DE 2020

Canciones e historias sobre Islandia, creatividad y mi abuela sueca.

MAYO DE 2020

Canciones e historias sobre Nina Simone, Berlín y mi abuela islandesa».

Intenta centrarte en un solo tipo de experiencia o tema en lugar de ofrecer a los participantes la posibilidad de elegir entre varias opciones que no estén relacionadas entre sí. En el ejemplo anterior, la temática es una interpretación musical privada en un hogar islandés. Si quieres, puedes ofrecer alguna pequeña variación. En este caso, la anfitriona cambia la música todos los meses y explica el programa previsto en su página para que los participantes sepan qué incluirá la experiencia en función de cuándo la reserven.

 

En general, escribir un itinerario claro y preciso para tu experiencia no solo te pondrá las cosas más fáciles cuando nos presentes tu idea, sino que también te allanará el camino para que tu actividad tenga éxito.