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En las experiencias online, establecer vínculos es fundamental. Como anfitrión, es importante que diseñes una experiencia interactiva que fomente la participación con los asistentes. Aunque todos estaréis físicamente separados, tu propósito será abrirles una ventana a tu mundo sin importar dónde se encuentren. 

De hecho, nuestras investigaciones demuestran que la razón principal por la que los participantes deciden pagar por una experiencia en lugar de escoger una alternativa gratuita es precisamente esa posibilidad de interactuar con los anfitriones en tiempo real. Como queremos que aprovechéis al máximo el tiempo que paséis juntos, aquí te dejamos unos cuantos consejos para que sepas cuál es la mejor forma de interactuar con los participantes y los ayudes a conectar con los demás antes, durante y después de tu experiencia online.  

Antes de la experiencia

Ser un anfitrión proactivo te ayudará a conseguir que la gente se sienta especial. Antes de conocer a los participantes:

  • Envíales un mensaje de bienvenida. Escribe una nota acogedora para decirles que estás deseando que empiece la experiencia, explicarles un poco cómo se va a desarrollar, comunicarles qué necesitarán y confirmar toda la logística. Así conseguirás que se sientan bien preparados. ¿Por qué no añades también una foto que despierte su interés? 

Ejemplo: «¡Estoy deseando abrirte las puertas de mi encantadora cocina toscana! Antes de que llegue el momento, asegúrate de que tienes harina de trigo y cuatro huevos, además de una superficie limpia sobre la que trabajar, porque lo necesitarás para preparar la receta de pasta que lleva un siglo en mi familia. Cuando acabemos, ¡sabrás hacer pasta como si hubieras nacido en Italia! Si tienes alguna alergia alimentaria, solo tienes que decírmelo y adaptaré los ingredientes. ¡Hasta pronto! P. D. Tendré una sorpresa preparada al principio de la experiencia, ¡así que no olvides llegar puntual! 

  • Haz los deberes. Echa un vistazo a la lista de participantes y plantéate leer sus perfiles antes de la experiencia para memorizar sus nombres, sus caras e incluso de dónde son. Estos datos también te serán útiles si decides enviarles un mensaje individual antes de que empiece la actividad.

Durante la experiencia

Para dar la bienvenida a los participantes e involucrarlos en la actividad, la preparación es esencial. El día de la experiencia:

  • Llega pronto. Inicia sesión en Zoom al menos 10 minutos antes de la hora de inicio para asegurarte de que no hay ningún problema con la conexión a internet, el audio, el vídeo o el fondo. ¿Qué es lo que verán y oirán los participantes cuando se conecten a través del enlace? Prepara tu espacio para los asistentes virtuales igual que lo harías si fueras a recibirlos en tu casa en persona. Asegúrate de que todo esté ordenado y limpio, y comprueba que la imagen que se ve en pantalla representa perfectamente tu personalidad y el tema de la experiencia. 
  • Empieza a la hora. Si quieres causar una buena impresión desde el principio, toma nota de esto: los primeros 60 segundos de tu experiencia son cruciales. Mientras los participantes se van uniendo, dales la bienvenida de uno en uno dirigiéndote a ellos por su nombre y preséntate para que sepan que eres el anfitrión. Además, plantéate mencionar de dónde son y deja clara cualquier norma básica antes de empezar la experiencia. ¿Cómo quieres que utilicen el chat? ¿Prefieres que tengan el micrófono silenciado? Díselo desde el principio.
  • Establece contacto visual. Durante las videollamadas, es normal que los ojos se vayan instintivamente a la pantalla. Sin embargo, en tu experiencia eres el anfitrión, así que es importante que mires directamente a la cámara para que los participantes tengan la sensación de que los miras a los ojos y no de que tienes la vista puesta en otra cosa.
  • Demuestra tu credibilidad. Los participantes quieren tener la certeza de que eres la persona idónea para ofrecer la experiencia. Deja a un lado la timidez y cuéntales tus méritos, cómo aprendiste a dominar esa actividad, por qué te encanta ser anfitrión y qué es lo que tienes planeado. Así conseguirás que tengan más ganas de pasar ese rato contigo. 

Ejemplo: «Llevo haciendo magia desde los 6 años y tengo varios récords Guinness. Estoy deseando acompañaros a mi extravagante mundo y mostraros algunos de mis trucos favoritos. Os voy a enseñar cuatro diferentes y, con vuestra ayuda, ¡intentaré conseguir otro récord del mundo!».

  • Rompe el hielo. Para que los participantes se sientan cómodos y se animen a interactuar con los demás, ¿por qué no propones una actividad divertida que los ayude a romper el hielo? Por ejemplo, pídeles que os enseñen qué se ve desde su ventana. También puedes preguntarles por qué han decidido participar en la experiencia o algo relacionado con lo que tengas preparado. O, si vas a ofrecer un taller de comida italiana, diles que cuenten al grupo cuál es su plato de pasta favorito. 
  • Fomenta el trabajo en equipo. Diferentes estudios demuestran que las personas estrechan vínculos cuando trabajan codo con codo para superar un reto. Como parte de la experiencia, propón a los participantes un desafío, una lluvia de ideas o algún acertijo que puedan resolver juntos. Puedes dividir la sala en varias sesiones distintas para que trabajen en ello.
  • Habla con los participantes. A lo largo de toda la experiencia, interactúa con los asistentes y dedica tiempo a hacerles preguntas para mantener la participación. Si estáis haciendo alguna actividad, pídeles a todos que muestren el progreso de su trabajo.
  • Prepara una sorpresa. La hospitalidad consiste en establecer expectativas… y luego superarlas. ¿Qué te parece añadir algo completamente inesperado e inolvidable a tu experiencia? Por ejemplo, di a los participantes que vas a darles la receta de ñoquis de tu abuela y envíales también la de tus tallarines favoritos para que puedan preparar una comida completa. 

Después de la experiencia

Que la experiencia tenga que llegar a su fin no significa que también debas decir adiós a tu relación con los participantes. Para no perder el contacto: 

  • Diles dónde pueden encontrarte. A la gente le gusta apoyar a los anfitriones con los que más a gusto han estado, así que anima a los participantes a contactar contigo a través de las redes sociales. El objetivo es transmitir tu interés por lo que haces, así que asegúrate de que no parezca que te estás publicitando. 
  • Envíales una nota. Será tu oportunidad de poner la guinda al pastel, darles las gracias e incluso mandarles una foto o una receta. Además, es una forma ideal de pedirles con amabilidad que compartan su opinión.

 


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