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Una de las claves para ser un anfitrión de éxito es ofrecer a los viajeros una experiencia inolvidable, y para ello es importante que se sientan cómodos y seguros. Si consigues que estén a gusto e integrados en el grupo, hay más probabilidades de que hablen de tu experiencia a otras personas y dejen evaluaciones de 5 estrellas. Los mejores anfitriones se esfuerzan por dar lo mejor de sí mismos cada día y con cada uno de los viajeros.

De nuestros mejores anfitriones, hemos aprendido que la hospitalidad consiste en hacer que las personas se sientan como en casa. Para conseguirlo, es necesario crear experiencias inolvidables y reflexionar sobre cómo se sienten realmente los participantes en cada momento de la experiencia. ¿Qué sensaciones quieres despertar en los viajeros? Hoy te traemos cuatro claves para conseguir que los viajeros estén a gusto y que el tiempo que pasen contigo sea inolvidable:

  • Transmite seguridad
  • Evita el anonimato
  • Consigue que se sientan como en casa
  • Haz que se sientan especiales

Vamos a ahondar un poco en estas cuatro claves y descubrir cómo hacer que los viajeros se sientan a gusto al instante. Así, cuando se marchen, es más probable que valoren tu experiencia con 5 estrellas.

Transmite seguridad

Los viajeros deben sentirse tranquilos y seguros. Esta es la gran premisa de la que parten los mejores anfitriones, especialmente cuando los viajeros están probando cosas nuevas o se mueven en entornos que desconocen. Puedes enviar un mensaje al grupo el día antes de la experiencia para responder a sus preguntas y transmitirles seguridad y confianza desde el principio. Algunas preguntas habituales son: ¿Cómo sabrán si están en el lugar adecuado? ¿Qué pasa si no te encuentran? ¿Tienen que llevar o preparar algo?

Repasa bien la planificación, ¡aunque sea cien veces! Antes de ofrecer una experiencia, conviene plantearse qué podría salir mal o qué imprevistos pueden surgir con los que no hayas contado. Nunca está de más tener soluciones o un plan B en la recámara por si algo se tuerce.

Preocúpate por las necesidades básicas de los participantes. Los viajeros se quedarán más tranquilos si, nada más llegar, saben que tienen a su alcance todo lo que necesitan. Proporcionarles información útil puede ser un buen comienzo para la experiencia y les ayudará a sentirse acompañados y seguros. Por ejemplo, nada más empezar es conveniente indicarles dónde están los servicios, animarles a tomarse un respiro si se cansan o invitarles a beber o picar algo cuando les apetezca. Echa un vistazo a estos consejos sobre cómo organizar una experiencia segura.

Evita el anonimato

Conviene aprenderse los nombres de los participantes de antemano. Aunque es más fácil si el grupo es reducido, dedicar un rato a memorizar los nombres de los viajeros antes de que lleguen es una señal de que te preocupas por que estén a gusto y les animará a ser ellos mismos.

Si vas mal de tiempo y no te puedes aprender todos los nombres antes de la experiencia, puedes elaborar una hoja con las fotos de perfil de todos los participantes y apuntar su nombre y otros datos que aparezcan en su perfil de Airbnb, como su lugar de procedencia.

Acuérdate de algunos detalles sobre ellos. Aprenderte los nombres es una cosa, pero recordar detalles sobre ellos y mencionarlos cuando os conozcáis en persona hará que se sientan especiales.

Intenta presentar a todos los viajeros llamándolos por su nombre y menciona las cosas que tengan en común. De este modo, no solo demostrarás que te acuerdas de quién es cada viajero, sino que quizás contribuyas a que se hagan amigos.

Consigue que se sientan como en casa

Puedes recibir y tratar a los participantes como si fueran tus amigos. Por ejemplo, cuando estés preparando la llegada de los viajeros, imagínate que en realidad son amigos a los que no ves desde hace mucho tiempo. Recíbelos con una sonrisa y adáptate a su saludo (dar la mano, chocar las cinco, dos besos, etc.).

La hospitalidad se basa en el diálogo, ¡no en un monólogo! En lugar de abrumarlos hablando sin parar, trata de mantener una conversación con ellos como si estuvieras hablando con tus amigos.

Haz que se sientan integrados en el grupo. Puedes aprovechar que el grupo es reducido para animar a los viajeros a que se conozcan entre ellos. Una buena idea sería empezar la experiencia con alguna actividad para romper el hielo, de modo que los participantes se sientan cómodos dentro del grupo. Por ejemplo, podéis poneros en círculo e ir presentándoos uno a uno y respondiendo a una pregunta (¡tú también puedes participar!). Si optáis por hacerlo de esta manera, hay muchas posibles preguntas. Nosotros te proponemos unas cuantas a continuación, pero puedes buscar algo que esté relacionado con la experiencia:

  • ¿Qué esperas de esta experiencia?
  • ¡Cuéntanos algo sorprendente de tu ciudad!
  • ¿Qué es lo que te ha hecho sentirte más afortunado/a en el día de hoy?

Haz que se sientan especiales

Dedica toda tu atención a los viajeros para que sepan que son tu prioridad. El lenguaje corporal puede ser una herramienta muy eficaz de demostrar tu interés por los demás. Mira a los viajeros a los ojos y, en la medida de lo posible, dirígete a cada uno de ellos no solo con la mirada, sino con todo el cuerpo.

Hay participantes más tímidos que necesitan un poco más de apoyo para sentirse cómodos, pero trata de no forzarlos ni ser demasiado insistente para que no se agobien.

Intenta que los participantes descubran algo nuevo sobre sí mismos. En una experiencia realmente mágica, los viajeros pueden tener la sensación de estar en otro mundo y sentirse libres para mostrarse como quieran ser. No importa a lo que se dediquen en su vida cotidiana, en tu experiencia pueden ser exploradores, cocineros de sushi o fotógrafos.

También puedes contar alguna anécdota sobre ti, como la primera vez que hiciste algo que los propios viajeros están probando en la experiencia. Recordarles que nadie nace sabiendo hará que se sientan más a gusto y les animará a seguir probando cosas nuevas.

Sorprende a los viajeros. El factor sorpresa nunca falla, así que puedes regalarles algo especial o incluir algún momento inesperado en la experiencia. Algunos anfitriones les regalan un recuerdo único, una guía impresa de tus lugares favoritos por la zona, se hacen una Polaroid con ellos o añaden una parada no prevista al recorrido.

Aunque algunos de estos consejos parezcan obviedades, es fácil olvidarse de la hospitalidad cuando tienes que preocuparte de los aspectos logísticos de la experiencia. Es completamente normal, ¡haz lo que puedas!

El siguiente ejercicio te servirá para plantearte si ya cumples estas recomendaciones de hospitalidad. Lo ideal es que los participantes se sientan seguros y cómodos desde el momento en que reservan la experiencia hasta que esta termina. Ve anotando cómo puedes ofrecer una mejor hospitalidad durante la experiencia contestando a las siguientes preguntas:

Antes del comienzo de la experiencia

  • ¿Cómo interactúas con los viajeros antes del comienzo? ¿Cómo aplicas estas cuatro recomendaciones al interactuar con ellos?

Llegada y presentación

  • ¿Cómo puedes conseguir que los viajeros se sientan seguros contigo y entre sí desde el primer momento?

Durante la actividad (¡ten en cuenta que es el momento más importante de la experiencia!)

  • Si todo el grupo está realizando la misma actividad, ¿cómo puedes hacer notar la perspectiva única de cada participante?

Fin de la experiencia

  • Al terminar, ¿con qué sensación querrías que se marcharan los viajeros? ¿Qué puedes hacer para que sea así?

Después de la experiencia

  • ¿Cómo haces el seguimiento con los viajeros? ¿Hay alguna manera divertida de recordarles los mejores momentos de la experiencia?

Recuerda que estos son solo algunos consejos que hemos recabado gracias a lo que nos cuentan otros anfitriones. Estas recomendaciones no son la única manera de ser un buen anfitrión. Siempre y cuando los participantes se sientan seguros, cómodos y se lo pasen bien, ¡lo estás haciendo genial!

«La gente puede olvidarse de lo que hayas dicho, pero nunca se olvidarán de cómo les hiciste sentir». – Carl W. Buehner