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Las experiencias culinarias en Airbnb son encuentros en grupos reducidos donde los viajeros cocinan y disfrutan de la comida con gente local que se preocupa de que se sientan como en casa. Los anfitriones comparten recetas tradicionales e introducen a los viajeros a los sabores de su gastronomía, descubriéndoles la historia que esconde cada plato.

Los anfitriones de las experiencias culinarias en Airbnb pueden ser chefs profesionales, cocineros aficionados o grandes conocedores de las tradiciones gastronómicas, cuyo factor común es la pasión por la cocina. Con sus experiencias, ayudan a que los viajeros de todo el mundo conecten y tengan acceso a lugares únicos, tradiciones gastronómicas, recetas o secretos culinarios. 

En Airbnb, creemos que cada plato cuenta una historia. La tuya puede tratar acerca de  las recetas de tu familia, la gastronomía local o tu punto de vista único sobre la la gastronomía. A través de una experiencia culinaria, permitirás que los viajeros conecten contigo, con tu historia y con tu cultura a través de la cocina y los sabores.  


¿Te gustaría organizar tu propia experiencia culinaria? Estos son los principales ingredientes:

  • Cocina y saborea en grupo: detrás de los fogones, los participantes tienen la oportunidad de conocer más al anfitrión y al resto de participantes y, después, disfrutar del resultado degustando juntos lo que han preparado.
  • Anfitriones apasionados: algunos anfitriones tienen formación y otros tienen experiencia en la cocina. A todos les apasiona la gastronomía y están deseando compartir su historia con los viajeros para conectar con ellos. 
  • Lugares únicos: el lugar y el ambiente son igual de importantes que la clase de cocina en sí. Puedes organizar tu experiencia en una cocina, en un restaurante tras la hora de cierre o en una granja, un jardín o alrededor de un fuego.
  • Ambiente: las experiencias culinarias con más éxito se organizan en un ambiente divertido y distendido. El grupo de viajeros es reducido y se reúnen en un espacio exclusivo para ellos, algo que contribuye a que el ambiente sea relajado. 
  • Seguridad: a nadie le gusta ponerse enfermo durante sus  vacaciones, de modo que todas las experiencias culinarias deben respetar las cinco claves de seguridad alimentaria propuestas por la Organización Panamericana de la Salud. 

He aquí un vistazo a los otros ingredientes necesarios para organizar una experiencia culinaria: 

Una historia convincente

Para empezar a crear tu propia experiencia culinaria, piensa en la historia que quieres contar a través de tus platos, plantéate cómo quieres cambiar el punto de vista de los viajeros y qué recuerdos y sabores quieres que se lleven de la experiencia. 

Ponte en su lugar: ¿qué hay de especial en ti o en tu zona que los viajeros quizá no sepan? ¿Qué puedes mostrarles que no podrían encontrar por su cuenta? Pueden ser ingredientes que no conocen, sabores especiales que has heredado de tus antepasados, una tienda con productos especial o incluso el huerto de tu jardín. El verdadero atractivo para los posibles viajeros son tus conocimientos, tu historia o tu comunidad. Algo que no pueden encontrar en ningún otro lugar.

Inspírate con la historia de un anfitrión que recibe a los viajeros en la casa de su familia en una antigua aldea etrusca de la Toscana. Los viajeros descubren antiguas recetas etruscas secretas y las elaboran desde cero utilizando materiales locales para preparar juntos un banquete con mucha historia

 

Formato colaborativo

Todas las experiencias culinarias consisten, en mayor o menor grado, en elaborar platos entre todos y degustarlos después¡Y por qué no mucho más? Puedes incluir una visita al mercado para comprar los ingredientes o una visita a una granja o un huerto para cogerlos vosotros mismos. Incluso le puedes dar un toque cultural o artístico. Piensa en qué es lo que te apasiona y qué hará de tu experiencia algo memorable y único.  

Una chef marroquí con treinta años de experiencia invita a los viajeros a participar en una clase de cocina de principio a fin. La anfitriona los lleva al mercado para elegir los ingredientes, les explica cómo se utilizan los utensilios de cocina tradicionales y luego, todos juntos, cocinan y saborean un menú tradicional. 

Otro anfitrión en Cuba combina su pasión por la cocina y la música locales.. Los viajeros aprenden a cocinar platos típicos y comprenden cuándo, cómo y por qué se prepara cada plato. Después, degustan los platos que han preparado mientras se deleitan con un espectáculo de percusión y danza tradicional. 

 

Momentos llenos de magia

¿Cuál es el momento por el que te gustaría que los viajeros recordaran la experiencia? ¿Qué es lo más importante que te gustaría que se llevaran consigo? Puede ser una tradición familiar que compartas con ellos, un consejo de cocina que puedan aplicar en sus casas o un plato que puedan preparar ellos mismos. Piensa en este momento y planifica la experiencia en torno a él. Podría ser algo tan sencillo como colocar el plato en el centro de la mesa y que el resultado sea tan vistoso que, al verlo, el recuerdo quede grabado en sus memorias.

 

Cuando tengas una idea aproximada, dedica un rato a crear un esquema básico de tu experiencia culinaria. Aquí te sugerimos por dónde empezar:

Planifica cuidadosamente el menú

Elige platos que conozcas bien y que te gusten mucho. Piensa siempre en tu historia y en cómo se manifiesta en tu menú. Tal vez tengas alguna receta familiar que se haya transmitido de generación en generación, o quizá te encante cocinar algo relacionado con tu cultura. Puede ser un plato de autor, un menú tradicional o un festín con diez platos distintos. 

Calcula el coste de los platos incluidos en el menú, el tiempo de preparación, el proceso de elaboración y el material que necesitas para cada uno. 

Una anfitriona en Tailandia acompaña a los viajeros a su jardín ecológico para que conozcan la flora y fauna tropical, cómo crecen las plantas aromáticas y cómo se cosechan. Después, organiza una clase de cocina con ingredientes  X que el mismo cultiva. El grupo elabora cuatro platos tradicionales y luego todos se sientan a disfrutarlos juntos.  

Piensa en cómo quieres que tus viajeros preparen los platos contigo. Para que el ambiente sea informal y agradable, conviene explicar la historia que hay detrás del plato, compartir trucos y consejos, invitar a los viajeros a participar y hacer una demostración de las principales técnicas. Siempre puedes enviarles las recetas detalladas después de la clase (traducidas e incluyendo las medidas exactas) o entregarles una copia de regalo al finalizar la experiencia.

 

Asegúrate de tener suficientes utensilios

¿Qué equipo necesitarás para tu experiencia culinaria? Elabora una lista. No olvides que el material no es solo para ti, sino para los viajeros también. ¿Compartirán herramientas o habrá estaciones de cocina individuales para todos? Ten en cuenta la sensación que tendrán tus viajeros tanto si comparten los utensilios como si no.   

 

Busca un lugar íntimo

Encontrar el lugar adecuado para organizar tu experiencia culinaria es esencial para que el resultado sea satisfactorio. Sé original, ¡no tiene por qué ser una clase de cocina tradicional! Busca un lugar íntimo que tenga un significado especial para ti o para tu comunidad, o un espacio que se encuentre cerca de los principales puntos de interés locales. Piensa en la comodidad de los viajeros y asegúrate de que todos tienen espacio suficiente para cocinar a la vez. El ambiente debe ser acogedor y, por supuesto, la limpieza es un requisito imprescindible. 

Recuerda que es posible que se apliquen normas locales y requisitos de seguridad a tu experiencia culinaria, así que asegúrate de estar al día de la normativa antes de ofrecer tu experiencia. Visita el Centro para ser un anfitrión responsable para obtener más información sobre las normativas aplicables a tu experiencia, así como otras cosas en las que debes pensar.

 

Anima a los viajeros a participar

Planifica cómo se va a desarrollar la experiencia, empezando por la bienvenida de los viajeros y pasando por el  proceso de elaboración de los platos. Reflexiona sobre cómo vas a dividir las tareas y cuánto tiempo lleva cada una para que todo esté listo en el momento adecuado. Decide dónde vais a comer y cómo vas a concluir la experiencia. 

Piensa en cómo puedes conseguir que los viajeros participen activamente. Recuerda que algunas tareas requieren más participación que otras, de modo que puedes dejar que los ellos mismos elijan en qué medida quieren participar durante la experiencia. Es posible que algunos sean más entusiastas que otros. Si hay viajeros que no tienen tanto interés por cocinar, siempre puedes asignarles otras tareas, como ayudarte a emplatar o a poner la mesa. ¡O también pueden prepararse un delicioso cóctel! Ten preparada una lista de actividades para romper el hielo u otras propuestas para conectar con los viajeros por si acaso las necesitas.

Ahora que conoces los criterios para organizar una experiencia culinaria y ya sabes por dónde empezar, echa un vistazo a las experiencias existentes en todo el mundo para encontrar más inspiración y crea la tuya propia. ¡Estamos deseando conocer tus propuestas!